
Con Sancho Panza, sabía que podía recorrer el mundo.
Los molinos de viento estarían allí por tanto tiempo!
Pero la seguridad en su compañía era su fidelidad a prueba de todo.
Ni su amada Dulcinea había sospechado de quien era la mano que estrechaba su cintura cuando la luz del sol se ocultaba en el horizonte.
Nohra E.

